viernes, 5 de mayo de 2017

Pinceladas sobre las lecturas de los últimos meses

No es que haya dejado de leer estos meses que no he colgado ninguna reseña, simplemente es que los libros que he leído últimamente me han dicho más bien poco.
Así que los voy a enumerar y voy a dedicarles unas (pocas palabras) hoy que he puesto las manos en el teclado:

- Expo 58, Jonathan Coe
Qué difícil es apreciar el humor inglés traducido al español. Se te queda una novela en la que no pasa nada digno de mención y que no recordarás pasados unos meses, como es el caso.

- El invierno en Lisboa, Muñoz Molina
Quizá escriba una entrada completa en el blog sobre este libro, que me hizo meterme de lleno en la atmósfera con sus descripciones de los lugares y de la música. Éste sí que fue un descubrimiento agradable.

- Al piano, Echenoz
Siguiendo con un pianista como protagonista, este libro es más profundo de lo que parece, y lo mejor es el final: me creo que el infierno sea el lugar en el que ves alejarse lo que más has querido en el mundo, que te lo arrebaten sin pestañear.
Aún así prefiero la visión del infierno de Dante, con sus niveles y castigos, me parece más acorde al mito.

-Un grito al cielo, Anne Rice
Novela sobre la depravación de un individuo al que le cambian radicalmente la vida. Y un poco sobre los eunucos. No merece más comentario que el que le sobran muchas páginas para contar esa historia.

- Nadie lo ha visto, Mari Jungstetd
Novela negra nórdica. Entretenida, genial para pasar el rato sin exigirle mucho.

- Memoria de mis putas tristes, García Marquez
Me la imaginaba diferente, con algo más de amor quizá. O por lo menos con erotismo. Ahora mismo no se me ocurre qué más decir, simplemente que me quedo con la visión de que es una novela menor que no está a la altura del resto de novelas de Gabo.

- El honor perdido de Katharina Blüm, Heinrich Böll
Este sí que me pareció memorable. La historia de una chica que se ve envuelta en un escándalo por haber conocido a un criminal en una fiesta y pasar la noche con él. A pesar de que ese es su único "pecado", la prensa arremete contra ella y contra su honor hasta que la empujan a la tragedia. Escrito como una investigación y basado en hechos reales, muy recomendable. Para mi el papel más determinante lo juega el Periódico.

- El hipnotista, Lars Kepler
Otra novela negra nórdica. Otro rato agradable sin nada más que reseñar.

- Héroes, Ray Loriga
Me perdonarán, pero es una sucesión de frases sin sentido y capítulos sin cohesión que ni cuentan una historia ni cuentan nada. Quizá no la he sabido apreciar. Eso sí, si me hubiera dedicado a subrayar frases, habría podido llenar mi facebook y me habría sobrado para los pies de foto del instagram.

- American Psyco, Brest Earston Ellis
A este libro le dedicaré una entrada, lo merece. El lector con suficiente estómago para las escenas sádicas no podrá apartar los ojos de las páginas impactantes de esta genialidad.

- Alatriste, Perez Reverte
Esperaba mucho más de un personaje con tanta fama. Al final la historia me ha resultado insulsa y nada memorable, aunque la ambientación del Madrid del siglo de oro era genial.

- El cielo es azul, la tierra blanca, Hiromi Kawakami
Los libros románticos japoneses son una joya. Un amor inverosímil entre un anciano y una joven contado de una forma tan tranquila y sosegada que lleva de la mano al relajado lector, que encontrará similitudes con Murakami. No en vano, comparten cultura.

-Requiem por Linda B., Ismail Kadare
Hay libros que merecen la pena por su ambientación, no es la primera vez que lo escribo. Aquí también se aplica. Nos muestra los entresijos de la dictadura albanesa. Muy recomendable.

- Carlota Fainberg, Muñoz Molina
Intento de Muñoz Molina de acercarse a una historia con realismo mágico. Se queda a medias. Una novela sobre una conversación en un aeropuerto entre dos personas que no se conocen que podría ser una gran idea narrativa si no fuera porque ninguno de los personajes me conseguía interesar lo más mínimo

- El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrente
Una novela censurada durante años, sobre el erotismo y la sexualidad de las mujeres. Se queda en sexualidad, porque erotismo tiene más bien poco: es todo brusco y rápido. Además de forzado. Aunque tiene mérito escribir sobre la frustración sexual de una mujer casada con un paralítico al que no quiere, que al pertenecer ambos a la nobleza, no puede abandonar para buscar su felicidad por el qué dirán. No hay que perder de vista que se publicó en 1928.

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